2/4/15

25. Leba Harbour



Reuní la isla, las dunas, la playa. Conjuré una bella flotando en la resaca y ese beso (mío, y de nadie más) que la trae mártir. Pero en el reflejo de la cama no todo se agota con esta sirena. Al repasar las sábanas, persiste la humedad de los cuerpos y su fragancia marina prendida en lo más profundo de la noche…


(del diario personal del dr. Sverennson)



Un horizonte de agua va engullendo poco a poco la bóveda celeste, y el cielo no fue tan cielo como en esta hora baja, en la que el color se adueña de todo y los barcos, a contraluz, son pájaros negros que se mecen en la fría brisa que surca el puerto.
El incendio se cierne sobre nosotros, incluso la espesa humareda se hace violácea, añil. Y los tintes se degradan, se ensombrecen, para volverse incluso más brillantes al llegar su muerte. El agua, la arena, yo misma, somos crepúsculo para un dios.

Cuando esto mismo sucede a tu lado, mi geometría se compenetra con la tuya, y tus manos hablan tan bien como tu cabeza. Llegados de continentes distintos, nos agita el mismo celo y el ocaso del día parece el escenario perfecto para acabarnos.
Cuando todo esto me asalta en soledad, mis manos y mi cabeza tienen su propio lenguaje aunque provengan de una única matriz. Y mi apetito te va amando entre el deseo, hasta que libado, por fin, el placer, se consume el fuego.
De vuelta a la orilla, me hago barca en la pleamar.


12 comentarios:

  1. Tengo el honor de comenzar a hollar el espacio virgen de su "conentarario"… una gran responsabilidad…

    El acrílico original pasa a ser una precisa acuarela cuando lo reinterpretan sus sensaciones. Y mire ud que la acuarela, muchas veces considerada como un arte menor, necesita de una precisión en la técnica del trazo aguado que la hace inaccesible a muchos pintores empeñados en recrear, una y otra vez, la suerte de la pincelada reiterativa e incluso amaneradamente matérica…

    Me quedo con el deslizar de su pincel descriptivo, Lady Shine. Seda, siempre seda ;)

    Mi beso.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. monsieur, ha de atinar usted en esto de ser el primero que penetra el espacio virgen de los comentarios, pues con letras como las suyas se rinde mi plaza..... y, la besarme, pinta de pasión mis labios....

      Eliminar
  2. "mi geometría se compenetra con la tuya"
    No queda angulo sin penetrar, ni vértice sin saborear...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. no se esperaría nada mejor de un buen amante

      Eliminar
  3. me deleito mientras leo tu forma de escribir
    gracias por compartir

    ResponderEliminar
  4. En las sombras de las velas y al atardecer, se mecen dos amantes sobre la borda , buscándose con hambre... Sus caricias bailan al ritmo del mar, causando sensaciones indómitas. Y cuando mis dedos buscaron la humedad del rincón más húmedo de tu cuerpo, sentí mi alma temblar de deseo, mientras tu vientre hacía olas lebantando los besos que reposaban tranquilos en él... entonces abristes tus piernas como los remos que esperan su turno para avanzar... El sól se escondía tras el horizonte, mientras nuestros cuerpos empezaban a despertar.
    Juan De Marco, tuyo siempre.

    ResponderEliminar
  5. En las sombras de las velas y al atardecer, se mecen dos amantes sobre la borda , buscándose con hambre... Sus caricias bailan al ritmo del mar, causando sensaciones indómitas. Y cuando mis dedos buscaron la humedad del rincón más húmedo de tu cuerpo, sentí mi alma temblar de deseo, mientras tu vientre hacía olas lebantando los besos que reposaban tranquilos en él... entonces abristes tus piernas como los remos que esperan su turno para avanzar... El sól se escondía tras el horizonte, mientras nuestros cuerpos empezaban a despertar.
    Juan De Marco, tuyo siempre.

    ResponderEliminar
  6. El pequeño restaurante, no dejaba de mostrar ciertos aires de oriente, hasta me hizo recordar, esas noches de opio en Europa, donde entre cortinajes rojo sangre, de suave terciopelo, separaban los ambientes para aquellos que querían disfrutar de un momento de distensión consumiendo esta droga en hermosas botellas de color y de donde varias bombillas, permitían a muchos fumar compartiendo locas experiencias. Sus cabellos estaban tomados simulando la cola de un caballo, lo que me hizo en cierto modo rememorar a Ameliè, la chica francesa, pero esta era mucho más salvaje. Llevaba un vestido de seda de suave y recta caída, que dibujaba su delicadeza y extraña sensualidad ...
    https://adoquines-mojados.blogspot.cl/2016/09/a-shang-yue-la-perla-de-oriente.html

    ResponderEliminar
  7. Sang Yue... ven a mo rincón, www.adoquines-mojados.blogspot.com ... en mis sueños persigues cada una de mis historias inspirando para mi , una de las más hermosas que he escrito siguiendo esta del del diario personal del dr. Sverennson, que acabo de leer.

    ResponderEliminar

La palabra sólo puede celebrar la belleza, no reproducirla (Thomas Mann)